mercoledì 27 maggio 2009

En lo más profundo de las fosas abismales de los océanos Pacífico e índico, hay peces que viven y mueren sin ver ni sentir jamás el Sol. Esas criaturas fabulosas recorren las profundidades como globos fantasmagóricos, encendidos desde dentro por su propia radiación. Aunque parecen delicados, en realidad son maravillas de diseño biológico, construidas para soportar presiones que dejarían a un hombre más plano que un cristal en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo, su gran fuerza es también su gran debilidad. Prisioneros de sus extraños cuerpos, permanecen eternamente encerrados en los oscuros abismos. Si se los captura y se los arrastra hasta la superficie, hacia el Sol, simplemente estallan. Lo que los destruye no es la presión, sino su ausencia.


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